Los caminos del guerrero consagrado a Dios eran inescrutables. En 1189, durante la Tercera Cruzada –esa que buscaba arrebatar Jerusalén a Saladino –, una nutrida unidad de caballeros germanos llegó a las puertas de Acre para colaborar en su asedio. Pero, lo que son las cosas, prefirieron levantar…